*La Muerte No Es Más Que Un Reflejo De Lo Que No Quieres Ver*
*La Vida Es Sólo El Tiempo Que Antecede A La Muerte*
(no los desperdicies...)

Cobayo...

Cobayo...
...with the hedgehog's dilemma...

sábado, 5 de diciembre de 2015

Sueños de alegría

Hacía mucho no despertaba así. Creo que he llorado en sueños. Creo que en estos 2 días he llorado lo que no en 10 años. Creo que mis ojos ya se están secando. No tengo más lágrimas que derramar. Siento mis emociones congeladas. Me siento tan vacía.
He soñado toda la noche. He soñado casi todo el día. Me atrevo a pensar que he soñado toda la vida. ¿De qué ha servido? No puedo dejar de pensar que ya nada de esto vale la pena. He perdido casi toda la fe que me quedaba. Las esperanzas que me paraban de la cama cada día. Llevo ya un tiempo despierta mirando al techo. Observando la oscuridad.
Esta noche, mientras soñaba despierta me he salvado por poco de que me atropellaran. No miré. Si pitaron no escuché. Me siento tan muerta por dentro que creo que es cuestión de tiempo. Me he perdido tanto en sueños hoy.
Sueño con lo que diré. Sueño con lo que haré. Cada vez que me pierdo en el horizonte o en el cielo, me pierdo. Si sigo andando sin compañía creo que pronto llegará el día. ¿Lo terrible? No me podría importar menos. Es cierto que no soy material de suicida. ¿Y qué? Voy tan perdida en mis sueños de alegría que ni noto ni me importa lo que pasa en el mundo que no controlo.
Sé, o al menos creo, ya no estoy segura de saber nada y mi mente se niega a creer en nada. Las ilusiones y esperanzas mueren cada vez que la realidad reclama mi atención. La vida es una perra. ¿Y ahora? ¿Qué queda?
Ya no estoy segura de nada. Ya no diferencio entre sueño y realidad. Ya no sé que creer ni que pensar. En tan poco tiempo he muerto tanto y tantas ceces por dentro que ya no entiendo. No, eso es mentira. Veo la realidad y la entiendo. La entiendo a la perfección. No hay tal cosa como humanidad. Pero esto ya lo sabía. ¿Qué pasó? ¿Qué he hecho? ¿Por qué me permití volver a los sueños? Ya no importa cuánto ni qué tan claro entiendo. Llegados a este punto ya no lo conprendo. No comprendo nada. Y lo peor es que no quiero. Me niego a encontrar sentido a lo que pasa. No quiero que esto tenga sentido. Dolería mucho.
Sí sé cosas. Sé como es la gente. Sé como funciona el mundo. Sé como funciona la especie humana. Sé como está diseñada la sociedad. Sé como funciona la vida. Lo único que ya no sé ni me importa es si vale la pena. Parece que no.
No me parece que las bondades de este mundo compensen por las penas. No cuando se trata de ser una persona amable y correcta. No cuando la apariencia y el dinero son todo lo que importa. No. Las personas como yo no tenemos lugar aquí. Ni en esta sociedad ni en este mundo ni en esta realidad.
Es por eso que siempre termino en sueños. A este paso me matarán mis sueños. Me veo obligada a soñar para sentir algo que valga la pena. ¿O acaso lo hago para dejar de sentir?
...
Creo que no estoy sola. Pero ese es mi único consuelo ahora. Bueno, tal vez no estoy tan sola. Pero no soy capaz de encontrar ningún otro motivo para seguir soportando esta realidad. La compañia momentanea no es suficiente. Al final todos se irán. Al final todos me abandonarán así. Al final todos me olvidarán. Al final todos, siempre se van. Al final, todos siempre me vuelven a dejar sola y perdida en la oscuridad de mis ideas. Al final la soledad siempre me vuelve a encontrar. Sobretodo cuando me es tan fácil como ahora preferir soñar. Al final, la compañía momentanea de verdad no es motivo suficiente para seguir aquí.
Al final no siento tener motivos para intentar. Lo haré. Por costumbre, compromiso, hacer algo, es lo que se espera de mí, no sé. Pero definitivamente ahora sólo haré todo esto para pasar el tiempo. Aunque igual no estoy segura de cuanto me queda. A este paso creo que no es mucho.
Claro. Creo que ahora entiendo algo. Ese es mi consuelo. Ese es motivo para despertar y salir de la cama. Creer que no me queda mucho tiempo y saber que hay más posibilidades de que se acabe afuera.
Sólo tengo que levantarme y salir. Es seguro que, a este paso, más temprano que tarde encontraré mi fin. Ese es mi único consuelo. Mi única esperanza. Es lo único que me mantiene viva. La certeza de que mientras siga soñando así no seré capaz de sobrevivir. Sí. Este debe ser motivo suficiente.
No importa cuánto ni con qué fuerzas desee cerrar los ojos, dormir y nunca despertar de nuevo. Sé que no pasará. Todo parece indicar que no merezco dejar la realidad en paz. Debe ser de manera dolorosa. Todo parece indicar que en el momento de morir, debo saber que estoy muriendo.
Si ni siquiera merezco soñar eternamente ya nada vale la pena ni merece mi atención.

sábado, 17 de octubre de 2015

Quería saldar mi deuda

Quería saldar esa deuda, contigo, lo juro que quería. De hecho casi lo hago, de hecho escribí uno, tu mensaje bonito y sincero, sí, lo escribí, sólo me niego a publicarlo, al menos por ahora y en parte por mi dignidad.
Sin embargo ahora, mientras me disponía escribir un poco más objetivamente para ti noté que no puedo, simplemente no puedo escribirte algo bonito y sincero para que lo leas, no ahora al menos.
En cuanto empecé noté... que si escribo algo bonito no será sincero y si es sincero probablemente no será bonito. El enojo, la tristeza, la desilusión, la decepción, la humillación y el fastidio no me permiten hacer ambas cosas al tiempo. Mi mente es una tormenta eléctrica, quiero apretar tu mano y gritarte, darte una cachetada y consolarte, alejarme y acercarme, hacerte daño y evitarlo, por esto y mucho más siento que estoy enloqueciendo.
Así que... Tomo aire, respiro profundamente, suspiro, intentó centrarme de nuevo, me calmo... y ahora...  Ahora seguiré escribiendo en otra parte... vamos a ver que sale.

martes, 29 de septiembre de 2015

Cansancio de la memoria

Estoy cansada de recordar.

Ni siquiera me creo capaz de saber qué debo sentir, no sé si de debo estar feliz porque mis opiniones están intactas, aún me molesta la humanidad y aún no encuentro muchos que valga la pena salvar, pero... la triste realidad es que tampoco sé si debo estar deprimida, porque, a pesar de todo, nada ha cambiado.

Antes estaba tan carcomida por mi ira y mi desesperación que mi tristeza no tenía cabida, no importa cuanto me esfuerce en negarlo, antes yo tenía complejo de superioridad, porque, para bien o para mal, en ese pequeño mundo en el que me encontraba yo era lo mejor que se podía encontrar.

Ahora...

Ahora...

Ahora...

Sólo estoy enojada conmigo misma, porque ahora sé que no soy lo mejor de nada, de hecho, sé que nunca fui ni siquiera buena en algo. La parte más abrumadora de esta mezcla inaguantable de desesperación y tristeza es que sé que es verdad. No valgo nada, no sirvo para nada.

No soy bonita, ni atractiva. Y esta es otra cosa que me esforzaba demasiado en ignorar, siempre me he negado a permitir que alguien se enteré de cuánto me molesta esta realidad... la verdad es que estoy harta, completamente cansada y aburrida de esto, me parto la cabeza buscando razones, motivos, ¿por qué?, ¿por qué nací así?,, ¿por qué estoy tan jodidamente destinada a estar sola el resto de mi vida?... Estoy completamente mamada de ser gorda y fea, y estoy aún más mamada de haber hecho absolutamente todo lo posible por cambiarlo y no lograrlo.

Then again... antes al menos podía escudar mi fealdad en "mi inteligencia", pfff, patrañas, ¡ridiculeces!, ¡basura!, un montón de viles mentiras de las que me dejé convencer. ¡Por favor!, siempre había sabido que no valgo nada, no sirvo para nada, soy inútil, bruta, lenta y torpe, pero nooo, tenían que empeñarse en convencerme de lo contrario. Inteligente yo, ¡jah!, ¡claro!, lo decían como si, de hecho, ¡fuera posible!

Estoy tan cansada, TAN cansada, de mirar atrás, de recordar, de ver que soy la misma de antes, que estoy peor, que no he mejorado, ni siquiera cambiado, lo único que he aprendido es a fingir mejor, a esconderme mejor, a encerrarme mejor y aceptar más fácilmente la resignación.

No quiero recordar más, por nadie, no más, no quiero, estoy cansada de extrañar y ser olvidada, sobre todo, odio ser olvidada, ser un animalito callejero, ¡una obra de caridad, ya no más! No me importa cuánto necesito tú lástima, lo único que importa es que ¡NO LA QUIERO!, ni la tuya, ni la de nadie.

Estoy cansada de recordar y notar que nada ha cambiado, que nadie ha cambiado, que, lamentablemente, yo sigo siendo la misma, pero enfrentada a un mundo más grande, en el que valgo menos, en el que sirvo menos, en el que hace más frío y estoy más sola.

Estoy cansada de ver en el espejo este estúpido recuerdo desfigurado.

Empiezo a perderme la paciencia... y eso me asusta.

viernes, 21 de agosto de 2015

grieving

Daniel Rabonovich

Nunca entenderé como puedo extrañar tanto a alguien a quien jamás conocí, pero sé que nunca dejaré de extrañarlo.

Hoy he sentido que algo dentro de mí muere lentamente y lo perderé para siempre.

No me importa si la gente no entiende, para mí, hoy, reír tiene un sabor amargo.

Hoy yo he perdido la parte de mí que se identificaba con este hombre y sus personajes, con su actuación y su improvisación, con su humor y su talento.

Esencialmente siento que la parte de mí que se sentía feliz improvisando, actuando y haciendo reír a los demás, muere con este hombre.

Es la tercera persona que nunca conocí cuya muerte me rompe un poquito más el espíritu, pero también es la que más se ha llevado de él, la que más extrañaré y la que más me hizo crecer en su momento.

Quiero llorar y gritar, sé que no parece tener sentido, sufrir por alguien a quien nunca has visto.

Pero parece inevitable, sentía una conexión especial con sus personajes y con su manera de actuar, una parte de mí quería ser como el Daniel Rabinovich de los escenarios, me alegraba verlo, me hizo feliz cuando lo necesite y siempre logró hacerme sonreír.

Me emocionaba verlo, hoy verlo me conmueve hasta las lágrimas, pero lo admiraré y le tendré un cariño inmensurable a su recuerdo, hasta el final de los días.

Farewell...

lunes, 17 de agosto de 2015

Ilusiones

Queda mejor decepción, porque es eso lo que es la gente, una bola de masa informe, decepcionada y decepcionante.


¿Queréis un consejo?, ¿uno realmente útil? por esta oportunidad os regalaré dos, si procuráis seguirlos tu vida será increíblemente llevadera, simpática y agradable.


1. Nunca, jamás, absolutamente en ningún momento de vuestra vida oséis esperar de alguien algo.

Siempre, preferiblemente en todo momento, procurad subestimar a quienes estén a vuestros alrededores.


¿"¿Por qué?" os preguntáis?, a decir verdad es bastante simple, y aunque muchos lo saben o se lo proponen son escasos los que logran hacerlo, he visto pasar por la vida muchas decepciones, las he visto con botas, peinadas, con las uñas pintadas, las corbatas limpias... usualmente con la tristeza o las lágrimas en los ojos, así veo pasar decepciones todos los días, de todos los colores con todos los peinados.


Por eso, me molesto en decir esto, porque alguna vez yo también debí cometer ese error, al menos eso es lo que creo.


Cuando esperáis algo de alguien más, corres peligro de ser iluso, de salir decepcionado, de que cuando abras los ojos ya estés tocando el piso. Por eso si no esperáis anda de nadie, veréis que nadie podrá hacerte daño, pues nadie va a hacer algo que te haga pensar distinto, y cuando logren una pintoresca hazaña podrás sentir orgullo.


2. Procura no tratar demasiado bien a alguien en especial.


Más que evitar perjuicios a si mismo, le evita perjuicios al otro, al alguien, lo que desde el principio implica un futuro sin problemas, no me explicaré demasiado ya que no vale la pena, a ligera diferencia del anterior este es un tema ya bastante y muy bien tratado, no necesitáis de mi opinión, pero procurad saber que es un muy buen consejo.


Y sólo lo comento porque la experiencia a mi realmente me ha demostrado que es una muy buena idea.


Citando con una posible inexactitud al querido Maquiavelo, diré: "Más vale ser un rey temido que uno amado", por todas las razones que el da y por las muchas, que si has cometido el error y lo corriges, descubrirás con el tiempo.



P.S.: Os sorprenderíais de la cantidad de cariño que la gente le toma a algo, que innecesario, no los trata como esperan o les gustaría. Al parecer la clave es ser un poco particular.


martes, 28 de julio de 2015

Nuestro mayor miedo - INCOMPLETA

Nuestro mayor miedo no es que seamos inadecuados.
Nuestro mayor miedo es que somos más poderosos de lo que percibimos.
Es nuestra luz y no nuestra obscuridad lo que más nos asusta.
Empequeñecerse no sirve al mundo.
No hay nada de inteligente en pretender ser menos para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor.
Todos deberíamos brillar, como lo hacen los niños.
No es cosa de unos pocos, si no de todos.
Y al dejar brillar nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo.
Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros.
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Our deepest fear is not that we are inadequate.
Our deepest fear is that we are powerful beyond measure.
It is our light, not our darkness that most frightens us.
Your playing small does not serve the world.
There is nothing enlightened about shrinking so that other people won't feel insecure around you.
We were all meant to shine, as children do.
It's not just in some of us, it's in everyone.
And as we let our own light shine, we unconsciously give other people permission to do the same.
As we are liberated from our own fear, our presence automatically liberates others.

-Marianne Williamson

No puedo evitar sentir las lágrimas pugnando por salir de mis ojos cada vez que leo esto... aplica para tantas personas, que sufren y lloran y merecen ser felices, cuanto los quiero y cuanto los detesto. Pero no siento dolor por otros, con el tiempo han crecido y sé que llegarán al otro lado del camino, lo sé.

No, lloro por mí, lloro porque en estas frases se resumen las mentiras que tantas veces he escuchado dirigidas a mí... y "la única forma de hacerme llorar es hablarme bien de mí", porque odio las mentiras y odio que me tengan lástima... y duele tanto y tan profundamente que lo único que atino a hacer es contener las lágrimas.

No dudo de la razón de Marianne Williamson, sólo me entristece saber esas hermosas e inteligentes palabras se pierdan siendo usadas para hacer una burla de mí e irrumpir mi escasa tranquilidad, cuando sé que hay quienes realmente las necesitan y las merecen.