*La Muerte No Es Más Que Un Reflejo De Lo Que No Quieres Ver*
*La Vida Es Sólo El Tiempo Que Antecede A La Muerte*
(no los desperdicies...)

Cobayo...

Cobayo...
...with the hedgehog's dilemma...

lunes, 27 de abril de 2009

Qué hacer?

Mmm, me quedo mirando la pantalla, en ella se ve el escritorio del computador en el que estoy “trabajando”, extrañamente, está vacío, no tiene ningún programa ahí, sólo está el fondo azul y la barra de herramientas... y me pongo a pensar en qué hacer?

Estoy mortalmente aburrida, a que te ha pasado alguna vez, que estas aburrido, sabes que tienes muchas cosas que hacer y mucho más productivas que aburrirte, pero por “x” o “y” motivo, no quieres aprovechar tu tiempo, por el contrario, quieres perderlo por completo así sea viendo el escritorio vacío de un computador.

Y es que, hay días en los que uno no cree llegar a estar tan desocupado, porque, a pesar de tener un sin numero de cosas que debo hacer, lo único que puedo hacer es esperar a que terminen de imprimir un poster tamaño pliego en una papelería que queda a 5 cuadras de donde estoy... no tengo libros para leer, no tengo mis cuadernos para estudiar o hacer los ejercicios que debo, no tengo mis libros para empezar a hacer algún trabajo, nada, sólo aburrimiento y unas ganas inmensas de perder mi tiempo... lo cierto es que ya ni siquiera hablar con alguien por “MSN” o ver una serie me parecen suficientemente entretenidos... debería estar haciendo otra cosa.

Como sea, la falta de preparación para un día como hoy, no sólo me cuesta tiempo sino también dinero, pero ¿y qué? es mió, son míos, yo veré que hago con ellos. La cosa es que... le estoy perdiendo interés a casi cualquier cosa que no sea estudiar, preferiría estar en la biblioteca haciendo ejercicios de química o entendiendo el tema de introducción que no me queda claro aún, pero no, estoy frente a la pantalla de un computador perdiendo mi tiempo escribiendo basura en esto que llaman "blog"...que desperdicio de tiempo.

Ni siquiera puedo decir que estoy molestándome en pensar lo que escribo, porque lo cierto, es que sólo me surgió al idea... sólo me dieron ganas de saber por qué a veces uno no quiere hacer nada... por qué a veces, sin necesidad de estar desanimada, una persona simplemente no quiere molestarse en aprovechar el tiempo o porqué premedita esa perdida... no sé, no sé... sólo me gustaría poder ponerme a hacer algo más gratificante y poder tomar una decisión que sea buena para mi futuro y poder verme otra vez graduándome... me gustaría poder ser la misma persona que podía con las cosas sin ayuda de nadie... sólo... no sé.

Lo único cierto, es que estoy aburrida y aunque parezca increíble me gustaría estar estudiando... simplemente porque quiero ser mejor, quiero mejorar y quiero salir de este misero hueco de inseguridades e incertidumbres en el que me metí por tarada...

viernes, 24 de abril de 2009

Ella, él ... ¿y yo? ¿también?

"Hoy estoy muy feliz”... deberías matarme...

Y él se pregunta ¿qué clase de extraña frase es esa?... efectivamente ese día murió, como si la muerte estuviese esperando por su felicidad para por fin llevársela con sigo ¿lo extraño?... a él también lo mato, con él no espero a que fuera feliz, a él simplemente le arrancó la vida del corazón y el alma del cuerpo, para llevárselas lejos, lejos de cualquier universo o realidad, sólo se las llevo... pero lo dejó existiendo, dejó un cuerpo casi vacío, frío, sin alma que le diera calor, sin sentimientos, pues le quitó el corazón, con nada más que un cerebro que a veces simplemente no quiere funcionar porque está cansado de ser el único... ¿por qué no se lo llevo todo? ¿Por qué dejar un ente en el mundo?... como si no hubiera suficientes.

Pero bueno, así es el amor, así es el verdadero amor, o al menos eso me dice, al menos eso parece, porque cada vez que lo veo llegar a su casa caminando, casi no se inmuta, si llueve se moja, si hace calor se quema, si pasa el viento sólo... sigue caminando, ese no es al que yo recuerdo, el que parecía feliz, el que sonreía cada tarde, sin razón aparente, sólo acordándose de ella... todos los días es lo mismo, no sé a qué hora sale, pues me voy muy temprano, pero siempre lo veo llegar, siempre noto su mirada cansada y apagada, siempre noto como parece que le pesa el cuerpo cada día un poco más, incluso una vez tuve que sacarlo del camino para que un carro no lo estrellara.

Y no, no es distraído, en lo absoluto, por el contrario es muy atento, vive muy pendiente de las cosas... o... bueno al menos antes era así, antes pasaba por mi casa sólo para saludarme, antes me recordaba cada día que tenía que visitarlo, antes me molestaba y me consentía, antes se divertía con mis muecas y mis extraños comportamientos... antes, antes... yo no le parecía una tonta, antes me quería y me cuidaba... pero de un momento a otro me ha comenzado a maltratar, se encierra en su cuarto y sólo sale para estudiar y cuando vuelve se encierra de nuevo, sus padres preocupados me han pedido que hable con él... y lo hago, lo hago... todos los días.

Como todos, hoy me estoy colocando de nuevo el gabán para ir a hablar con él, para sentarme a hacer mis trabajos mientras él está en lo suyo a ver si hoy no me trata tan mal... como todos los días sigo ahí a su lado, esperando a que reaccione o me permita hacerlo reaccionar, cojo las llaves de la casa y salgo, el camino es muy corto la verdad, son sólo un par de cuadras... pasa la brisa, es otoño, la brisa es deliciosa y si él fuera él, saldría con migo a disfrutarla, saldríamos a caminar por el bosque que rodea el vecindario y nos divertiríamos y relajaríamos un rato... pero ya no, recuerdo, ya no hay más nada de eso... mis ojos se humedecen, siento las lagrimas en el borde de mis pestañas, pero como siempre no caen... respiro profundo y golpeo a la puerta.

Hoy, por algún extraño motivo, me abre él... lo miro... está observando el suelo y tiene los puños apretados como si quisiera decirme algo que sabe no me gustara... toma su capa del perchero, me toma la mano y me saca corriendo de ahí, me hala hacia el bosque ... sé a dónde vamos, el risco, una vez ahí se detiene, se queda observando el abismo verde bajo nuestros pies, y yo lo miro a él... de repente empieza a hablar, me pide que lo perdone, por sus desplantes y su indiferencia, me da las gracias por soportarlo y sigue hablando... se voltea después de un tiempo me mira a los ojos, me abraza y luego sonríe, extrañaba su sonrisa, siento que me ah regresado la vida al cuerpo, porque me contagia y de repente ya no tengo tanto frío y ya siento algo... alegría, hacía mucho no pasaba, ya se me había olvidado todo esto.

Una vez sentados mirando el abismo, le pregunto lo que más me interesa, el punto que a mí más me importa, el porqué de repente parecía un muerto... me sonríe y me responde ocultando su dolor... "es por culpa del amor"...

En ese instante no lo entendí muy bien, me pidió luego que lo matara, no lo hice por supuesto, de eso se encargo el mismo después, se despidió, me deseo lo mejor, me dio las gracias mil veces y me juro que jamás me dejaría sola, que siempre lo tendría a él y que por fin ya sabía que tenía que hacer para ser feliz otra vez, luego se fue... literalmente se fue, no sólo del bosque, no sólo de mi casa, no sólo de la cuadra... se fue de aquí, se fue del mundo, se fue del universo entero... literalmente, simplemente se fue..

Y ahora, ahora si lo entiendo, ahora sí sé a qué se refería... perdóname, soy una tonta, quiero decirle que lo he sido, que no puedo soportarlo... que ahora entiendo porque la culpa es del amor... que ahora sé qué fue lo que le pasó y que ahora si soy consciente de cuantos e puede sufrir de verdad por culpa del amor.

martes, 21 de abril de 2009

... Amoriposa? nya!

Un amor, una mariposa... el uno horrible, y la otra hermosa.

Las mariposas hermosas siempre, con sus bellas alas más de un día han alegrado, con sus colores y su manera de volar, cuando se acercan a ti y parece que te quisieran decir algo, alegran un poco la vida, y preciso aparecen cuando más se necesitan, cuando te sientes muy sólo y no tienes ni el ánimo ni las ganas de pedir ayuda, cuando estás cansado de tener que gritar y te gustaría que sin decir nada alguien se diera cuenta y te preguntara cómo estás, te escuchara o te acompañara.

Pero en esas ocasiones no suelen aparecer mucho las personas, todo lo contrario parece que la tierra se las tragara, no hay ni siquiera a quien pedir consuelo aunque se quiera, no hay con quien desahogarse aunque sufra el orgullo, ni siquiera hay quien conteste al menos para oír una voz amable... porque los pocos que contestan te responden con un regaño o un maltrato.

Sin embargo, casi siempre, cuando eso pasa sólo aparece una cosa, de entre el montón que hay en este y todos los mundos, cuando más necesitas de alguien, sólo aparecerá una insignificante cosa... una horrible mariposa.

sábado, 18 de abril de 2009

El naranja tampoco es tan feo

Ahí va, siempre con ese conejo de peluche, no le da pena, sigue caminando, completamente vestida de negro y morado, maquillada y pálida, con el cabello suelto y ese in-despegable conejo de felpa. Siempre es lo mismo, siempre se arrepiente de dejarlo en el ultimo momento, que extraño, de verdad parece quererlo mucho, como todos los viernes llega hasta el parque, busca el árbol más viejo y se acomoda bajo él con su espalda recostada en el tronco, abraza al conejillo y se pone a leer el libro que llevó ese día, le gustan las tardes como está, con la brisa helada y lo suficientemente fuerte como para mover su cabello casi por completo, cuando puede disfrutar del frío y no tienen que esconderse del sol.

Sigue leyendo, termina el capitulo... decide leer otro aún es temprano, la historia es hermosa, está enamorada del protagonista, siempre que piensa en ello intenta contradecirse, pero luego recuerda que este no es como todos los protagonistas, como algunos sí, pero no como todos, es simplemente perfecto a sus ojos, aunque nunca llegue a conocerlo, sigue en su lectura, cada día detesta más a esas malditas protagonistas, ¿por qué todos tienen que estar enamorados de ella? ¿Por qué todo les tiene que salir tan bien?... malditas niñas.

Una hora después ha terminado y sus ojos ya están algo cansados, tal vez por la falta de luz o tal vez porque últimamente simplemente no ha podido dormir bien, se quita el gabán, abraza al conejo y se recuesta mejor contra el árbol, luego toma el gabán y se lo pasa por encima como si fuera una cobija, le encanta estar así, ya a las 6:30 las estrellas se alcanzan a ver, y hoy es luna llena, se ve perfectamente, que bueno que desde hace un par de días no llueve, espera un poco, observa fijamente una de las estrellas, siempre la mira, siempre la busca.

Cierra los ojos para sentir una brisa especialmente suave y fuerte, de esas que son perfectas, acarician su cara y le mueven el cabello lo suficiente, deja que su cabello extrañamente suave le haga cosquillas en el rostro, que sensación tan agradable son las caricias, ¿Cómo se sentirá una de verdad? se pregunta como casi todos los viernes, ya es hora, comienza a divagar, hoy empieza por ahí una caricia, valla que son agradables, la relajan de manera especial, es por ello que le tiene tanto cariño al viento, piensa, porque le hace sentir como si acariciaran su cabeza, y eso siempre desde que ha sido niña le produce un cálido sentimiento de bienestar.

Cuando la brisa termina acerca el peluche a su cara, rosa sus mejillas contra las orejitas del animalito, y es entonces cuando empiezan a caer las lagrimas... todos los viernes es lo mismo, desde hace mucho que son así, llora y sufre por todo lo que pasa, llora las lagrimas que no dejo escapar en todo la semana que acaba de pasar y se traga todas esas falsas sonrisas que debió dar, cada día es más difícil mantener la mentira, se recuerda a sí misma, de verdad, como adora ese conejo, si no fuera por él quien sabe cómo sería.

Recuerda los desplantes, las palabras duras y los chistes crueles, empieza a justificar cada uno de ellos, se auto convence de que tenían razón, se auto reta para quitársela, se concentra en el cielo, y se reitera a sí misma que las cosas nos son como está pensando, que la vida es mucho más bonita, reacciona, se grita mentalmente, a veces se cansa de golpearse a sí misma, le gustaría dormir hasta que todo acabara, sin embargo no deja de ver las cosas.

Recuerda también los días en que se pudo reír, recuerda las bonitas palabras de un par de personas, recuerda un par de cumplidos que ya no le importa si son mentira, recuerda un par de sonrisas que le alegraron un día, y aquel par de palabras que le dio la persona menos esperada, recuerda como muchos no se han alejado y recuerda que todavía existe quien quiere volver a verla, recuerda que hay quien la extraña, y recuerda que algunos no se olvidan jamás de ella.

Si te pones a pensarlo con detenimiento... la vida en realidad es más hermosa de lo que parece, en especial si eres capaz de cavilar cada viernes y comparar tu propia historia, con las que viven los personajes, esas llenas de magia y fantasía... porque cuando te das cuenta, no todo es tan diferente... tal vez yo no tenga un dragón que me acompañe para siempre y tal vez no tenga un supuesto yo que siempre me ayude, pero si de algo estoy segura es que en momentos como estos, debajo del árbol más viejo acompañada por mi único verdadero amigo... la vida no se ve tan desagradable, hasta podría decir que es muy bonita.

Cuando te escapas para pensar este tipo de cosas, y te detienes a cavilar en la historia que te gustaría que fuera tu vida y en la que es... ¿no has sentido lo mismo?... ¿no has notado que de verdad... no todo es tan malo.

viernes, 17 de abril de 2009

Tarea

En una noche de luna llena, se dice en las leyendas y los más antiguos cuentos, es que aparecen lo seres más aterradores de nuestra imaginación, esos a los que desde muy pequeño les has temido, esos por los cuales tus padres te acompañaban hasta que conciliabas el sueño o dejaban una lamparilla encendida en tu mesa de noche.

Sí, según los cuentos eso pasa en noches de luna llena, noches de luna llena como esta, en las que ésta sola en su casa, leyendo uno de esos mismos libros de terror que tanto le gustan, esta vez son varios relatos del mismo autor, cuentos cortos de miedo recopilados en un muy pequeño volumen, mientras lee tiene puestos unos audífonos en sus oídos, casi no le gusta quedarse en silencio cuando esta sola así que escucha música.

De repente cuando va a pasar una página la luz se apaga, “que extraño” piensa, los audífonos también han dejado de sonar y el ambiente ha cambiado de repente, sin mucho afán se acerca al teléfono va a llamar a alguien para olvidarse del miedo que la oscuridad le causa, sin embargo el teléfono tampoco funciona, se asoma a la ventana y nota que a algunas calles de su c asa las luces de la calle funcionan, decide, a pesar del terrible miedo que le inunda el corazón, salir de casa y llegar al menos al primer farol que funcione, toma su gabán del perchero se lo coloca sobre los hombros, se coloca los zapatos y sale, hecha llave sólo por costumbre.

Mientras termina de echar llave, siente como si la observaran, como si hubiese alguien detrás de ella, respira profundo y calma se calma a sí misma, voltea despacio, después de todo no puede negar que se encuentra muy asustada, de repente pasa un brisa muy fuerte y helada, así que cierra los ojos mientras termina de dar la vuelta, cuando los abre sólo alcanza a distinguir dos puntos rojos y brillantes, pero al enfocar bien no encuentra nada más que una profunda oscuridad, la única luz que le permite orientarse es la escasa que la luna llena alcanza a proyectar desde su posición detrás de las nubes que auguran tormenta.

Comienza a caminar en dirección a la luz, pero no se siente tan sola, tampoco acompañada, más bien, perseguida e intimidada, como si entre las sombras que al rodean hubiese un ser hambriento y sediento de sangre esperando por su presa y la estuviese siguiendo precisamente a ella, que extraño, tampoco es la primera vez que se siente así.

lunes, 13 de abril de 2009

La Crisis según Einstein

Que estaba loco, eso no lo niega nadie, pero que cuando tenía lucidez, llegaba a ser un sabio... bueno... eso tampoco. Esto es algo que me mostró mi madre, hace un par de horas y por algún motivo, lo entiendo a la perfección, no el texto sino a quien loe scribió, si, porque precisamente esta e sla forma en la que yo he estado empezando a pensar... me gusto mucho, me ánimo y me alegró al noche. Sin más. Ahí está:

"No pretendamos que las cosas cambie, si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor benicion que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día ace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimiento y las grandes estrategias.
Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin qeuda 'superado'.
Quien atribuye a la crisis su fracasos y penurias, violenta si propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisi, es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos la vida es uan rutina, una lenta agoní.
Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de eto, trabajemos duro.
Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla."



domingo, 12 de abril de 2009

Impotencia o así se llamó al principio... digamos que las cosas cambiaron

Impotencia: Falta de fuerza para hacer algo.

¿A qué no les ha pasado?...
Muchas veces, cuando quieres pareces maldito y frio te muestras como un completo "despreocupado", si, todos lo han hecho alguna vez, cuando alguien cercano tiene un problema y tú simplemente aparentas que no te importa... hay dos razones básicas para eso 1. Quieres parecer insensible porque tienes una “imagen” que mantener, o 2. Eres consciente de que no puedes ayudar a solucionarlo así que prefieres hacerte el desentendido...

Bueno, la más común es la segunda, porque, aunque no queramos que los demás se den cuenta, por dentro nos estamos martillando, castigando y re-maltratando, porque, simple y sencillamente "no puedo hacer nada", y es desesperante que cuando uno logra dejar el suficiente orgullo de lado como para decir "oye, discúlpame por no poder ayudarte" el otro intentando tranquilizarte venga y te diga muy campante "el hecho de que me escuches ya es una gran ayuda, gracias" o peor "no te preocupes, pero igual gracias" ¡Malnacido! ¿Qué acaso no se da cuenta el muy imbécil que lo único que logra con eso es demostrar que de verdad no lo puedo ayudar? ¿No ve que da a entender que por mucho lo puedo escuchar y ya está?... maldita sea la vida ¿por qué diantres debo ser tan malditamente incapaz de hacer las cosas?

Si, es eso lo que se siente, impotencia, y da una rabia absurda, el saber que por mucho que quieras ayudar, lo máximo que puedes hacer es "escucharlo" ¿Por qué ah? ¿Por qué no puedo hacer algo más? ¿por qué lo único es escuchar?... es entonces cuando uno se pregunta ¿para qué me sirve todo lo que he "aprendido" en mi vida, sino soy capaz de ayudar a un amigo cuando lo necesita?... sí, un amigo, porque uno no va ayudando gente desconocida por la calle sólo porque si, eso es egoísmo puro, pero bueno al caso...da mucha piedra sentirse impotente, y es verdad.

Dicen que para toda regla hay una excepción y también dicen que si uno quiere, puede... pues bueno ahí está la excepción, cuando uno quiere ayudar de verdad, la mayor parte de las veces ¡NO PUEDE!... porque no tiene plata, porque no tiene el conocimiento, porque le falta esto o aquello, disponibilidad, transporte, por el motivo que sea, en el momento necesario uno no puede hacer nada para ayudar por más que quiera.

Eso me hace pensar en otra frasecita muy famosa y alentadorcita "Un verdadero amigo esta en las buenas y en las malas contigo"... en las buenas, listo, vale, no hay que ayudar a nadie, sólo por mucho compartir su felicidad y alentarlo para que siga adelante y blah!... pero en las malas ¿qué onda? ¿qué "amigo" ha estado con Ud. en el preciso instante en él lo ha necesitado?... a ver cuéntelos con una sola mano... ah, en serio quien creyéndose sabio dijo que " Un verdadero amigo... y corre cuando estás en las peores" no tiene idea de lo equivocado que estaba, porque casi siempre cuando el otro está en la inmunda uno simplemente está atado por x o y motivo y no puede correr por más que quiera a ayudarlo, y si pudiera correr podría hacer nimiedades por mejorar las cosas... porque ¿qué es estar en las peores? ¿La muerte por ejemplo? a ver que alguien le ayude a un amigo a solucionar una muerte, a menos que sea medico, curandero, alquimista, en el peor de los casos vampiro, o algo así dese por perdido.

Y es que cuando uno lo piensa detenidamente, ser un verdadero amigo es una cosa muy, muy, pero que demasiado complicada, tener disponibilidad al 100 para otra persona es absurdamente difícil, ni siquiera una madre puede tenerlo para un hijo, como será para dos personas que no se conocen desde siempre, o que no están unidos por un lazo sanguíneo o algo así ¿ah?.

Como sea, la cosa va a que la impotencia es algo que desespera una mente y es capaz de hacerla colapsar ¿no te ha pasado que estás feliz de la vida y viene un "amigo" a "desahogarse" contigo y de repente te achantas y te empiezas a sentir peor que escoria sin saber por qué? bueno, ahí está tu respuesta, el sentimiento de impotencia lleva al de frustración... y a veces es tan fácil frustrarse, que uno preferiría poder gritar y salir corriendo a algún lugar en el que ni siquiera uno mismo necesite de sí... por allá lejos, a dormir eternamente dónde nadie te necesite para poder descansar... porque te sientes solo, porque a pesar de creer que eres un buen amigo te das cuenta que no puedes ayudar de verdad... y te frustras y como no puedes hacer mucho por el otro, a veces incluso hay quien siente que el problema es su culpa.

¡A VER! ¿Qué nos pasa, mundo? Que todos somos capaces de hacer algo, en nuestro campo y con nuestras habilidades, ¿qué importa si en algún momento no obtenemos los resultados que queremos en algo? ¿Qué importa si en algún momento no podemos hacer más por un amigo en problemas que escucharlo? ¿Qué importa si a veces nos sentimos tan frustrados que queremos llorar y dormir y ya? ¿Qué más da si en alguna ocasión te has sentido abrumado por los problemas de otro y has sentido que tu cruz se agranda y no la puedes cargar? ¿Qué más da si en ocasiones no podemos ayudar a los demás? ¿Qué más da si no podemos ser absolutamente perfectos? ¿Qué me importa a mí si mis notas son un asco o si como persona soy peor? ¿Qué me vale si la gente disfruta maltratándome y bajándome el autoestima más de lo que ya está? ¿Qué más da si alguien me dice que soy como soy porque "quiero hacerme la rara"? ¿Qué diantre me importa si esas personas son unas a las que de verdad les tengo apreció?... ¿qué importa lo que el resto de la gente nos haga sentir o lo capaces de algo que nos podamos sentir nosotros mismos, si a la larga todavía nos queda vida por delante para hacer lo que se nos dé la gana?... además, el ladrón juzga por su condición ¿a qué no?.

Nadie es perfecto y valla que fue difícil entenderlo, y todavía lo es, pero si estamos absurdamente lejos de lo que nos gustaría ser o hacer pues... ¿qué queda? ... seguirlo intentando, seguir mejorando, seguir creciendo... vale que no soy quién para decir nada de esto, no tienes que hacerme caso, yo sé que no tengo palabra que valga, pero... aunque en este momento debería decir algo como: "decidí que ya no me importa nada y voy a hacer lo que se me venga en gana"... lo cierto y la rotunda verdad es que me importan muchas cosas, aún... y muchas personas también ¿para qué negarlo?... pero, el caso, es que precisamente porque queda mucho que me interesa de esta vida malnacida es que voy a seguirlo intentando, es por eso que voy a hacer precisamente lo que me da la gana hacer... mejorar.

jueves, 9 de abril de 2009

Tal vez... sólo sean ideas

"Ni siquera estando al borde de la muerte la gente es capaz de cambiar"
¿No es triste? ...
Uno piensa que una enfermedad como el cáncer o el sida, ya muy avanzado y dejando a quien lo sufre al borde de la muerte, podría servir de algo para que ese alguien, cambiara un poco su manera odiosa y desagradable de ser... pero... es muy triste darte cuenta que en realidad no hay nada que cambie el orgullo de una persona que no tiene corazón ni sentimientos por nadie que no sea sí mismo.

Yo me fijé en una tía política, que en algunos días de su vida tuvo sus momentos de amabilidad con mi madre, pero ahora cuando más enferma esta y más duro le ha tocado a mi tío, ella... sólo se queja, le pide que trabaje más duro, que complazca cada día más a un par de hijos, que son mis primos y todo el cuento, pero no por eso dejan de ser absurda y terriblemente caprichosos... y nada cambia, esta supremamente maltrecha, se le nota la enfermedad, y no que me alegre, pero si me lo preguntan ya no le queda mucho tiempo de vida y, repito no me alegra, no lo deseo tampoco, pero sería lo mejor para mi tío, aunque al principio doliera mucho.

Y sí, sé que sería lo mejor porque, él ya no soporta la presión y por muy persona que sea, si en una familia sin antecedentes de cáncer a ella le cae la ruleta es por algo, y no digo que sean cosas del destino ni nada por el estilo, aunque a veces y a mi manera me guste creer en él, sólo digo que como una compañera tal vez empiece a creer en serio en aquello que llaman Karma, sino que alguien me explique ¿por qué rayos a la gente "mala" le pasan cosas malas?... y si hay excepciones, muchas la verdad, pero no por eso, deja de pasar.

Con esto no pretendo ni quiero, juzgar, no es mi intención dar a entender que todo el que tiene una enfermedad terminal se lo merece, no es mi intención herir susceptibilidades, porque lo cierto es que a la mayor parte de las personas que me rodean por más malas o terribles que parezcan, les he encontrado, algo bueno... muchas cosas en realidad... digo bueno y malo, para darme a entender ¿ok?... aclaro, porque sé que hay a quien esa manera de hablar le molesta... volviendo al tema, reitero que no es mi intención dañar a nadie... mucho menso a alguien que se moleste en leer esto, porque en realidad lo agradezco.

Es sólo que darme cuenta de este hecho, me puso a pensar muchas cosas... los amores no correspondidos, la gente que parece infeliz todo el tiempo, la gente con mala suerte, la gente que no tiene suerte en los negocios, la gente desempleada, la gente que pierde a sus hijos, los que pierden sus hogares, los que viven en el lugar donde se da el desastre natural... ¿se lo merecen en realidad? o ¿es sólo cosa de caprichos del destino?.

Karma o destino, ¿qué puede tener más fuerza?... acaso... la cosa ¿es que hay que esperar el resto del tiempo que me quede a ver que me tiene que pasar o es que todo lo que haga ahora va a repercutir en el futuro? Me da inseguridad pensar en todo eso, porque no estoy segura de poderme responder, es decir, siempre he pensado y he querido creer que yo misma dicto mi destino y tomo mis propias decisiones, casi que yo misma escribo mi propio destino... pero pensar en el karma, en el destino, en que yo no decido lo que es mi vida, en que hay algo que me guía y me manipula, pensar que no puedo cambiar lo que hay o que depende a la directa de lo que haga... pues, me asusta la verdad... en este momento estoy intentando cambiar, estoy intentando mejorar, de verdad quiero hacer algo para que las cosas cambien, pero, es que... no sé cómo hacerlo, no sé como tomar las cosas ahora... porque lo único cierto es que estoy llena de presiones y tengo mucho miedo... miedo de mi misma, de defraudar a las personas más importantes para mi... en realidad miedo de volverlos a defraudar... no quiero eso.

Me pongo a mirar el cielo, veo las nubes pasar y de cierta forma desearía ser una, para irme lejos y no tener que pensar, para observar todo desde la altura sin ser mejor que nadie, para poderme relajar y perderme en el vuelo infinito sobre los demás... Sin embargo, quiero hacer algo de mí y de mi vida, no quiero quedarme así... y es por eso que intento cambiar, de verdad lo intento pero no es tan fácil... por ahora sé que tengo que volver a ser yo, tengo que animarme, tengo que levantarme y no importa lo herida que este.

Después de todo yo no estoy al borde de la muerte, no tengo porque cambiar... es más, yo no quiero estar al borde de la muerte por lo cual debo empezar a manejarme a mi misma otra vez... no esperar a que las cosas pasen, sino hacerlas que pasen... porque a pesar de todo, veo el cielo y aunque sea poco las nubes se siguen moviendo, la tierra también, el tiempo corre y yo no soy eterna ni inmortal... sólo soy una niña más, una niña más llena de ilusiones que nunca se van a cumplir, una niña muy pequeña y en el fondo de un abismo que aspira a alcanzar el cielo... y es por eso que no me voy a rendir.

No me importa llegar hasta el primer escalón... pero aunque esté completamente consumida por el abismo del que ya he hablado antes, aunque este re muerta, sigo aquí y no voy a permitir que lo que queda vivo de mi terminé de morir... porque quiero empezar a escalar, no es fácil, lo sé, pero quiero intentarlo, quiero dejar de pensar en esa persona que no cambia aunque este llegando a la muerte, no quiero esperar a que me alcance... no quiero ser así.

No quiero tener que arrepentirme de lo que he hecho y tener que cambiar para resarcirlo estando cerca del final... por el contrario deseo poder mirar hacia atrás y decir" ya estoy lista, ya me puedo ir tranquila"...

jueves, 2 de abril de 2009

Ira

Sí, ira, porque como pocos o tal vez muchos saben a mi nada me produce rabia... no, nada hay ni existe ni existirá que me produzca un sentimiento de rabia, porque simple y sencillamente... a mí los sucesos, me producen ira.

¿Qué? ¿no te diste cuenta?... ¡Jah! no te sientas especial, es cosa de la mayoría, en realidad... porque simplemente no tengo una tendencia agresiva, es por ello, que nadie nota lo mucho que alguien puede llegar a molestarme, mucho menos se dan cuenta de todo el daño que me hacen cuando juegan a molestarme, de verdad si lo supieran... bueno, yo lo evitaría... no me gustaría despertar a una fiera, carnívora y sádica, que se encuentra dormida... si duerme, es por algo ¿no?.

¿Ah? ¿qué dijiste?... ¿qué crees?¿ que sólo duerme porque está cansada? te tengo noticias, la verdad es que neo así, duerme porque la obligan a dormir, porque hay una racionalidad más allá de la ira, que la retiene, porque hay suficiente frialdad como para evitar que se libere, porque hay suficiente soledad y oscuridad en su mundo, como para creer que nada ni nadie, vale su molestia... es por ello que duerme, porque no le parece que valga la pena despertar, porque nada ni nadie vale lo suficiente como para que ella abra sus ojos, después de todo así está feliz y no hace daño.

Sin embargo debo decir que hay días en los que es difícil contralar a esa bestia, si, ni toda la frialdad del mundo lo podría lograr, porque esos días son los mismos en los que a la racionalidad le da por pensar más como no debe y concentrarse menos en lo que debe, si esos días como hoy en los que la ira me llena el mal y congela mi mirada.

Exacto hechos como esos que demuestran que la vida no vale nada, que todos y todo no son más que un mundo que merece ser odiado, despreciado y repugnado, porque nada vale lo suficiente como para esforzarse lo suficiente en encontrar un motivo para levantarse.


Sí, y todo lo anterior lo dije yo, si, así es, yo la misma que tu cocones y no precisamente irracional y completamente dominada por la ira, porque no necesito que la ira me consuma y se apodere de mi para darme cuenta de que este mundo es un asco y de que nada acá vale mi pena ni mis molestias. ¿Por qué rayos me molesto en preocuparme si ni a mi misma me interesa?

Si te lo preguntas, si, te odio, los odio, es más odio todo lo que se pueda considerarse parte de esta realidad, porque son simples retazos de cosas con algún ínfimo valor... montón de ratas.

Es que no me ves... mis ojos están completamente helados, mi piel pálida y hay un aura completamente negra que me cubre por todas partes, por favor, que la gente por la calle me abre camino sólo para alejarse, jaja, que insignificante es el mundo... y qué más da si yo también lo soy, yo lo admito, yo intento arreglarlo ¿y tú? ¿Y los demás?.

Un montón de egoístas que buscan siempre su propio beneficio y no les importa lo que le pase a los demás, todos, todo el malnacido mundo aparenta preocupación por los demás, todos se creen capaces de solucionar los líos de los otros, todos aparentan ser capaces de no sólo acompañar a otro en su camino, sino además quieren hacerle creer que le pueden ayudar a cargar su cruz..., ..., ... ¡qué va! puras patrañas, puras mentiras, eso no pasa, eso no es real, son sólo ganas de aparentar, siempre buscan es un beneficio propio.

Sí, no te excluyas, la cosa es contigo también, maldito mentiroso, que no sirves para nada, pero te crees todo poderosos ¿acaso crees que no me doy cuenta?... casualmente siempre te pierdes cuando más te necesitan, y el resto del tiempo vives presumiendo de tu solidaridad y tu altruismo... maldito, maldito, maldito... ¡malditos todos! por ser incapaces de ver más allá de sus ojos, por no notar la realidad, por preferir encerrarse Uds. mismos en burbujas, por poner siempre su felicidad por encima de la de los demás.

Es por eso que digo que no existe una tontería como la que llaman amor, porque nadie ama a nadie más que a sí mismo, aunque quieran aparentar lo contrario, aunque quieran hacer pensar que son serviciales, eso no es verdad, todos son un montón de mentirosos y traidores, ninguno nadie, vale la pena en este mundo.

Todos de poco van logrando lo mismo, que me enfurezca, que me enfurezca al punto de querer reventarles las cabezas, al punto de querer descuartizarlos a todos y cada uno por turnos, lentamente haciéndolos sufrir, viendo correr su sangre de a pocos, viendo sus rostros muertos de miedo y dolor... dan ganas de regodearme en su mayor sufrimiento, disfrutar de sus peores agonías... sólo para poder volver a sonreír de verdad.

Y si en este momento piensas mal de mí, que soy una sádica o maldita, te puedo decir, que no lo soy... que sólo te imito, imito tus acciones, que sólo te hago pagar por lo que has hecho, a ti y a todos los demás, les haré pagar con su propio sufrimiento, aunque crean no tenerlo, se los juro que lo voy a encontrar, voy a buscar hasta el fin de mis días la manera de hacer sufrir de lo lindo a cada uno de Uds. para poder volverme a reír.

¿y qué me importa si luego salgo castigada yo?... no me interesa que luego alguien más pretenda castigarme a mí, dos cosas, la primera "ladrón que roba a ladrón 100 años de perdón" y si no aplica... ¿que mejor que morir entre tanto sufrimiento ajeno con una sonrisa real en el rostro y con el corazón ya muerto?

PD: Esto no es el desahogo de mi rabia contenida.

miércoles, 1 de abril de 2009

La constricción de lo posible


Constricción: Limitación o Reducción de algo.


La constricción de lo posible: La limitación y/o reducción de lo posible.


Si, bonitas palabras pero de cierto modo horribles significados... después de todo ¿a quién le gusta sentirse limitado?... La limitación de lo posible... eso es horrible ¿no?


Recuerda cuando eras un pequeño, cuando todo era fácil, cuando tu vida era magia con los cuentos que te leían o te contaban todas las noches antes de dormir, sí, los mismo con los que cada noche soñabas, esa época era mágica, los dragones, las espadas, las brujas y los magos, era muy bonito pensar que los cuentos eran realidad, que tú vivías en un cuento de hadas, a veces siendo el caballero o la protagonista, a veces siendo el dragón porque te parecían geniales, hay quién incluso prefería hacer el papel del malo o la mala, porque era chévere... siempre viviendo en cuentos, siempre siendo parte de una historia llena de magia aventuras y fantasía...


Sí, recuerda cuando creías en Papá Noel, Santa Claus, San Nicolás, o como sea que llames a ese hombre gordo de barba blanca y traje rojo, que cada noche buena llegaba por tú chimenea a llenar tu árbol de regalos y la bota que colgaste en la chimenea con dulces... o cuando esperabas con ansias el día de pascua para poder buscar a ese conejito escurridizo que cargaba muchos huevos de chocolate en su canasta, incluso qué tal esos reyes magos que en el primer mes del año dejaban un regalo en tu ventana, o por supuesto, a la que llaman el hada de los dientes, sí, nuestro querido Ratón Pérez... que se lleva tus dientes de niño y te deja dinero o regalos a cambio de él... ¿sabes que es lo triste?... que a medida que pierdes tus dientes es porque vas creciendo.


Sí, crecer, es una palabra horrible ¿no te parece?, al crecer te diste cuenta de que ese hombre que te dejaba regalos no era otro que tú padre, tú tío, un abuelo o un primo que lo hacía por no arruinar tu infancia, al crecer, te diste cuenta de que el dichoso conejo no existía y por eso jamás lo encontrabas, al crecer notaste que el regalo de tu ventana dejó de llegar, al crecer supiste que tus dientes los tenía guardados tú mamá en dónde ella esperaba tú nunca los fueras a encontrar... y es entonces cuando te das cuenta de que esas historias tan hermosas llenas de magia y fantasía, esas aventuras extraordinarias que vivías, no eran más que una imaginación de niño, porque cuando por fin empezaste a abrir los ojos notaste que la realidad no era como lo que imaginabas.


Llegaste al colegio a tratar personas traicioneras, a saber de los sufrimientos de la gente, conociste la violencia, las mayores mentiras, las puñaladas por la espalda, el suicidio, el dolor que no habías conocido antes, porque antes sólo te negaban una cosa, o te pedían que no molestarás, o simplemente te daba un capricho... después no importaba que hicieras de un momento a otro te sentías dolido, las personas a tu alrededor se burlaban de ti, querían hacerte sentir mal, nunca hacías nada que para ellos estuviera bien, te volviste solitario y frío... ¿si la gente iba a maltratarte porqué tú no podías maltratar a la gente?.


Sí, ese golpe duro, de ver que nada en la realidad es como te hacían pensar, cuando creces todo parece triste, gris... y a menos que tus padres te mantengan en una burbuja de cristal de la que no salgas... el dolor llega hasta tu alma y te empieza a carcomer el corazón... y a pesar de eso vives algunas cosas que parecen de cuento ¿no?... ese noviazgo, esos amigos, esa noche en que dormiste en otra casa, aquel día en el que se saltaron una clase sólo para revolotear y reír en paz... al menos por un rato.


Luego, bueno, luego te toca tomar responsabilidad, te toca oír a tus padres pelear pensando en que se van a separar, ves a tu madre llorar, tus profesores te regañan, tus amigos te maltratan y tus compañeros se burlan de ti... eso si no es que te temen, porque llega un punto en el incluso tus padres te temen.


Es en ese momento en el que lloras internamente pensando en esas ilusiones, en las que te gustaría volver a vivir, y te das cuenta de que lo posible es limitado, de que tus sueños de fantasía no se pueden cumplir porque la vida real es otra, porque todo aquello que es posible tiene un límite, está restringido y no hay nada que ni tu ni nadie más pueda hacer para alcanzarlo, lo sé, lo sé, créeme que lo sé, esas ansias por lograr un universo alterno en el que puedas ser feliz y no poder lograrlo porque no sabes cómo atravesar las barreras de lo posible, porque no sabes traspasar las líneas que marcan los límites, porque ni siquiera estás seguro de que exista una línea que designe los límites de lo posible, simple y sencillamente porque después de tantos golpes y desilusiones ya ni siquiera estás seguro de que exista algo más allá de lo posible.


Malditas restricciones ¿no? si no existieran podríamos hacer de esta vida lo que quisiéramos vivir en un mundo al revés en el que las cosas serían lo que quisiéramos y no lo que tienen que ser, porque simple y sencillamente no tendrían que ser nada paradigmático ni previamente creado... sería nuestro mundo ese en el que llovería dentro de las casas, los muebles estarían de cabeza, los cuadros completamente torcidos y podríamos sentarnos a hablar, a admirar esos cuadros y a acostumbrarnos a esa realidad, a vivir en esa extraña y deforme ilusión en la que no habría paradigmas ni nada por el estilo, seríamos tú, yo y todo aquel que se quiera pegar al plan, si al plan de destruir la realidad acomodarla a nuestro gusto y disfrutarla, hasta el fin de nuestros días, hasta lograr que alguien más siga con ese estigma del odio a lo real y la espera de la fantasía...


Pero si viviéramos en esa fantasía... si eso fuera lo real... no tendría también estas barreras ¿o sí?... si, las tendría ahí estarían, y sentiríamos que estaría perdida y que tendríamos que derribarlas como lo sentimos ahora, y ¿de qué serviría vivir allá si estaríamos deseando traspasar esos límites y trasgredir esas restricciones con el fin de terminar en una realidad como al actual?...


¿De qué sirve imaginar si a la larga jamás vamos a encontrar el límite que debemos que traspasar?