Lo había decidido, me tenía que olvidar de ti, después de todo ¿de qué me podía servir a mi, guardar esperanzas de algo que no pasaría?... lo había decidido me voy a olvidar de ti... era tan difícil, de un momento a otro dejaste de ser un desconocido, de un momento a otro te aprendí a querer, de un momento a otro te sentí a mi lado, y cuando menos lo pensé, y cuando más distraída me sentí, me di cuenta, pensaba demasiado en ti.
Lo noté al instante, mis historias se dirigieron a un punto al que no las quería mandar, de repente, si no sabía de ti, no podía dormir, con sólo saludarte estaba tranquila, con oír tu voz mi día se recomponía... no lo entendía ¿qué me sucedía?... y ¿por qué a mi?... de improvisto el simple hecho de que me reconocieras me hacia feliz, y ni yo misma sabia porque...¿ qué había pasado? de repente el camino volvía y... entonces la oscuridad sufrió un cambio, casi como si no fuera la misma.
"Por favor, por favor, aléjate de mi", suplicaba, no quería sufrir, así como estaba me sentía feliz, oportunidades ya había perdido durante esa vida por inseguridad, y esa vez no estaba dispuesta a esperanzarme, estaba cansada de ver mis ilusiones derrumbadas, sabía que el golpe sería duro, y no lo quería vivir, no estaba dispuesta a sentir ese sufrimiento, sentir como el corazón arde en las llamas del dolor mientras el acido termina con sus pedazos, "de por si no esta completo, no le arranques más trocitos, muchos están hechos polvito, por favor, no le hagas más daño", te rogué... "está asustado", comenté, después del silencio... y si, estaba asustada, tenía mucho miedo, no me quería arriesgar, mis palabras eran sinceras, de verdad no quería sufrir una decepción más.
Me tenía que olvidar de ti, debía dejar las cosas así, no quería sufrir, y te miré... "por favor... no me mires así, te extrañaré mucho, pero es lo mejor, tanto para ti como para mi, no estoy a tu altura, por favor, no te llego a los talones ¿qué dirían de ti? ¿Lo has pensado acaso? imagina, yo con tigo, no hay punto de comparación, vales demasiado ¿de acuerdo?" casi me matas, cuando dije eso... si, lo recuerdo... eras mi amigo y te quería demasiado, pero yo no merecía ser ni tu mascota.
"Por favor, por favor", suplicaba tendida en el suelo, "déjame partir...", me quería alejar de aquí, quería olvidarme de ti, no quería llorar, no quería sufrir, no quería ver el día en que te olvidaras de mi... yo vele por ti, porque eres mi amigo, porque siempre estoy con tigo, aunque te olvidaras de mi, aunque nunca te dieras cuenta, aunque te sintieras desolado y acongojado, aunque algún día la vida perdiera sentido, estuve contigo amigo, lo juro siempre estuve ahí, a tu lado, donde estuvieras, porque, lo prometí, "jamás te abandonaré".
Vamos, a tu lado siempre estuve, me tenía que olvidar de ti, pero jamás lo hice, lo sabes y lo sé, aún así, entonces, te quería convertir en parte de mi pasado, de un pasado que amo recordar, protagonista de una historia, jamás fui, por favor, entiéndelo, no estaba aquí para amarrarme, no estaba aquí para quedarme, en ese tiempo, yo vine de paso, vine a dejar una parte de mi para que te acompañara el resto de nuestros días, pero no más, me tenía que ir y entre más pronto lo hiciera mejor...
...
...
...
...
...
Hoy acabo esa promesa, hoy fue el final de nuestros días, si, lo he escrito bien, porque hoy cuando tu alma se ha ido, cuando tu corazón se ha detenido, cuando tu cuerpo ha quedado hueco, yo también dejé de existir… y hasta el día en que vuelvas a la vida yo regresaré a la tierra… porque… lamentablemente tarde me dí cuenta... yo sólo existía para ti.
...la gente aprende de sus errores, los sabios aprenden de los errores de la gente...
*La Muerte No Es Más Que Un Reflejo De Lo Que No Quieres Ver*
*La Vida Es Sólo El Tiempo Que Antecede A La Muerte*
(no los desperdicies...)
Cobayo...
...with the hedgehog's dilemma...
domingo, 15 de junio de 2008
lunes, 2 de junio de 2008
Una flor
Un adiós, escuchan las flores, pobres amantes ¿quien mejor que ellas para entenderlos?... los han visto pasar cada mañana y cada noche, los han escuchado cada día al amanecer, saludarse entre si, los han visto cada día al anochecer abrazados como si fuera la ultima vez, los han sentido cada madrugada al llegar tarde, reír y pasar por encima de ellas, y hoy no los ven, no los escuchan, no los sienten, han desaparecido.
En la noche ella se fue, en la madrugada el ha venido a buscarla, con la esperanza de volverla a encontrar otra vez, de sentir su aroma, de ver su sombra por la ventana… en la noche, ella lloró, salió al final, abrazó al viento y un beso le dio a llevar... ayer los vieron por ultima vez abrazados y besándose, sabían que está si era la ultima vez, ayer sintieron sus lagrimas acariciar sus pétalos al caer ¡oh! pobres amantes sin final feliz, ayer oyeron sus sollozos, sus despedidas y consuelos, en espera de que todo fuera un sueño, de que amaneciera y los volvieran a oír reír.
Pero no fue así, pobres las flores que vieron el inicio y el fin, pobres los amantes sin final feliz, pobre el viento que su mensaje no pudo entregar, el ya había muerto, pobre ella por haber sido obligada a sola estar, pobre el por tener que dejarla ir, pobres las flores que la vieron partir, pobres ellas que lo han visto sufrir.
Pobres las flores que tienen que seguir floreciendo, pobres las flores que ya no tienen por quien despertar, pobres las flores que no entienden ese amar, pobres las flores que sólo lo vieron pasar, pobres las flores que sólo los vieron llorar, pobres las flores que no pueden ni una lagrima sacar, pobres las flores que sólo los oyeron reír, pobres las flores que no pueden ni siquiera mentir, pobres las flores que los sintieron abrazarse, pobres las flores que destinadas están a quedarse.
Pobre la flor, la más pequeña de todas, que desde el rincón observo a el amor, pobrecilla ella, que las lagrimas no vio, pobrecilla ella, que las risas no escuchó, pobrecilla ella que los abrazos no sintió, pobrecilla ella, que en su mundo de ilusión y fantasía se embarcó, pobrecilla ella que se enamoró.
Pobrecilla ella, la flor más pequeña, que en medio del dolor, de la falta que le hacían los amantes a las demás, fue la única que entendió que se enamoró...
Esa era siempre yo, la más pequeña, que observaba desde un rincón y escuchaba a sus compañeras, con el corazón hablar a sus oídos y confesar su sentimiento; esa fui siempre yo, la más pequeña, que se escondía entre las sombras y rehuía al calor, que observaba al amor, volar al paraíso con el dolor, disfrutando en silencio ver su danza y su separación; esa solía ser yo, la que no quería sentir, la que se limitaba a vivir, la que se alimentaba de la alegría de la hermosa luna que ansiosa esperaba al sol, la que veía pasar al sol con su sonrisa, la única que entendió, que a esa relación, final feliz fue lo único que se le negó.
La flor más pequeña, la que murió con el dolor cuando el viento al amor se llevó.
Esa amaba ser yo la que se enamoro del sol y al verlo con la luna se escondió.
PD: Ni pregunten qué es eso o de dónde salió, porque ni yo misma sé.
En la noche ella se fue, en la madrugada el ha venido a buscarla, con la esperanza de volverla a encontrar otra vez, de sentir su aroma, de ver su sombra por la ventana… en la noche, ella lloró, salió al final, abrazó al viento y un beso le dio a llevar... ayer los vieron por ultima vez abrazados y besándose, sabían que está si era la ultima vez, ayer sintieron sus lagrimas acariciar sus pétalos al caer ¡oh! pobres amantes sin final feliz, ayer oyeron sus sollozos, sus despedidas y consuelos, en espera de que todo fuera un sueño, de que amaneciera y los volvieran a oír reír.
Pero no fue así, pobres las flores que vieron el inicio y el fin, pobres los amantes sin final feliz, pobre el viento que su mensaje no pudo entregar, el ya había muerto, pobre ella por haber sido obligada a sola estar, pobre el por tener que dejarla ir, pobres las flores que la vieron partir, pobres ellas que lo han visto sufrir.
Pobres las flores que tienen que seguir floreciendo, pobres las flores que ya no tienen por quien despertar, pobres las flores que no entienden ese amar, pobres las flores que sólo lo vieron pasar, pobres las flores que sólo los vieron llorar, pobres las flores que no pueden ni una lagrima sacar, pobres las flores que sólo los oyeron reír, pobres las flores que no pueden ni siquiera mentir, pobres las flores que los sintieron abrazarse, pobres las flores que destinadas están a quedarse.
Pobre la flor, la más pequeña de todas, que desde el rincón observo a el amor, pobrecilla ella, que las lagrimas no vio, pobrecilla ella, que las risas no escuchó, pobrecilla ella que los abrazos no sintió, pobrecilla ella, que en su mundo de ilusión y fantasía se embarcó, pobrecilla ella que se enamoró.
Pobrecilla ella, la flor más pequeña, que en medio del dolor, de la falta que le hacían los amantes a las demás, fue la única que entendió que se enamoró...
Esa era siempre yo, la más pequeña, que observaba desde un rincón y escuchaba a sus compañeras, con el corazón hablar a sus oídos y confesar su sentimiento; esa fui siempre yo, la más pequeña, que se escondía entre las sombras y rehuía al calor, que observaba al amor, volar al paraíso con el dolor, disfrutando en silencio ver su danza y su separación; esa solía ser yo, la que no quería sentir, la que se limitaba a vivir, la que se alimentaba de la alegría de la hermosa luna que ansiosa esperaba al sol, la que veía pasar al sol con su sonrisa, la única que entendió, que a esa relación, final feliz fue lo único que se le negó.
La flor más pequeña, la que murió con el dolor cuando el viento al amor se llevó.
Esa amaba ser yo la que se enamoro del sol y al verlo con la luna se escondió.
PD: Ni pregunten qué es eso o de dónde salió, porque ni yo misma sé.
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