Es tan fácil ser feliz.... disfrutar de los pequeños detalles de la vida, del mundo de las escasas personas que valen la pena, entre todas aquellas que nos rodean...
Increíblemente las cosas han cambiado, y a ratos me siento más ilusionada que al principio, y en otros me desilusiono un poco porque la imagen de mi "príncipe" se desbarajusta en algo... pero luego me vuelve a agradar.
Si puede que él ni siquiera se fije en mi, puede que no me vea cómo nada más que una compañera... y qué?... para ser sincera, ya le hablo, ya le llamo por su nombre, no me preocupa que pensara de mi si actúo como lo suelo hacer, ya no le temo (tanto) a sus ojos, ya puedo mantenerle la mirada, al menos por un buen tiempo, eso ya es bastante.
Las cosas cambian y usualmente suelen hacerlo para bien... tal vez al principio parezca incomodo ó extraño... pero a la larga se aprende a disfrutar, me he reído, y he disfrutado de su presencia...
Para ser sincera la vida en si se me ha tornado más alegre... increíblemente es difícil mantenerme triste por mucho... en este preciso instante disfruto de todo lo que me rodea.
De mis amigos, mis estudios, mi vida diaria, mis horas de sueño, de mi misma... a veces gano, a veces pierdo.... no siempre logró lo que quiero, pero lo cierto es, porque hay que hablar con la verdad, que últimamente también estoy más distraída de lo normal... qué puedo decirr.
A veces la vida es tan disfrutable que es imposible pasar varios detalles por alto y cada cosa se torna tan importante y divertida... disfruto tanto, tanto la vida en estos momentos, que puedo perderme en mis ganas de sonreír y en mis ganas de mirar al mundo con los ojos brillosos...
Me siento feliz... y ya...
Y qué?... si a la larga no es tan difícil hacerme feliz...
Ahora, mismo entiendo grandes sabidurías... la felicidad no hay que buscarla hasta en el último rincón de este lugar al que llamamos mundo... no, la felicidad esta con cada uno de nosotros y nos sigue a cada paso que damos... y creo que justo ahora la tengo a mi lado.