-Vos en verdad me crees inocente, ingenua y estúpida, no es verdad? ... así no se puede llevar una amistad.-
Me encantaría deciros esto frente a frente pero no puedo, no es parte de mi ser una entrometida y sé que no debí hacerlo desde el principio, sé, ante todo sé, que lo que hice estuvo mal... y ahora, bueno, ahora las ansias y la incertidumbre me consumen, no puedo hacerte saber lo que pienso, como siempre lo he hecho con mis queridas amistades, porque, simple y sencillamente, si no existe la confianza suficiente para que me lo digas tú, no existe una amistad, no existe esa persona amiga a la cual ofrecerle mi consuelo, mis palabras, mi apoyo o mis consejos, no importa cuanto me encante brindarlos.
Ante todo, me siento decepcionada, decepcionada y desilusionada como hacía mucho tiempo no me sentía, fui terca, voluntariosa e irreverente como lo he sido siempre, esa va a ser algún día mi perdición, con el tiempo me di cuenta de mi error, cuánto tiempo, me pregunto ahora, y me respondo a mi misma: "tal vez demasiado".
Por qué nadie vivió antes algo así cerca de mí?, haber aprendido de esa experiencia me habría ayudad a ahorrarme una desilusión.
Y ahora?
Qué resta por hacer?
Callar, eso es todo lo que puedo hacer, si algún día realmente nos convertimos en amigos, espero que ese día llegue pronto y tengas las agallas de enfrentar tus demonios, seas capaz de demostrar que no te importa "el que dirán", te vuelvas coherente a tus palabras y no le temas ni a tus amigos, tal vez, y sólo tal vez, entonces podamos ser realmente amigos.
Y tal vez, entonces, sólo tal vez, verás que no todo es tan malo como te lo pintas, que yo misma no soy tan terrible como crees, que muy en el fondo existe ,y sólo cuando es necesario sale a flote, ese ser compasivo, tierno, paciente y confiable que habita en alguna parte de lo que siempre han sido, y serán, mi mente, mi alma y mi espíritu.
Deberías confiar más en las personas... te podrías sorprender.
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