*La Muerte No Es Más Que Un Reflejo De Lo Que No Quieres Ver*
*La Vida Es Sólo El Tiempo Que Antecede A La Muerte*
(no los desperdicies...)

Cobayo...

Cobayo...
...with the hedgehog's dilemma...

jueves, 24 de mayo de 2012

A quien quiera entender...

Definitivamente odio a la gente, no importa en verdad cuán selectiva me crea a la hora de elegir a mis amistades, lo cierto es que la gente es mala y no voy a lograr alejarme de ella.

No importa cuánto intente escapar, que tan dura, gruesa, larga y ancha sea la barrera que intente poner entre  ella y yo, jamás van a dejarme en paz. Y sé, que ya debería ser tiempo de dejar de tener ilusiones, los amigos son definitivamente un tesoro, uno raro, muy raro, muy difícil de encontrar, de encontrar realmente, son como los diamantes, si no eres un gran conocedor, te puedes engañar ahogado en circón.

Cuanto más conoces a alguien más fácil se te hace no quererle, cuanto menos lo haces puedes llegar a creer incluso que es perfecto.

Mientras me siento aquí a escribir, con la cabeza un poco más fría, me doy cuenta de que la rabia que sentía ayer no se debe a nada más afondo que a la traición de la que me siento victima, no porque no lo esperara de esta gente, no porque se me hiciera inconcebible algo así, no porque no supiera como eran, no, nada de eso, el único motivo por el que me sentí enojada, es porque sé que fui realmente ilusa, crédula y tonta, cuando confié en ese montón de ratas.

A diferencia de lo que puedas pensar, procuro ser una persona de palabra, si prometo algo intento cumplirlo, a toda costa, con todo lo que este a mi alcance y si no lo logro me siento profunda y verdaderamente arrepentida y fracasada.

Es por eso que siempre he odiado la nobleza, las personas nobles suelen salir perdiendo.
Sabía que necesitaba escribir, porque así, como puedes ver, se organizan mis ideas y soy capaz de entenderme a mí misma, lo que he entendido hoy es que no me duele lo que me han hecho, simple y sencillamente, porque jamás consideré a ninguna parte de ese morro de gente una persona digna, si quiera de mis preocupaciones, en palabras simples, jamás han tenido cabida en mi vida como amigos o confidentes, ni nada parecido, así que en realidad no me duele lo que hagan.

A la larga, lo que en realidad pasa es que estoy realmente enojada conmigo misma por volver a creer que la gente tiene, por lo menos, una pizca de la moral que yo tengo. Me siento enfadada por olvidarme de lo que es la gente y haber sido lo suficientemente ciega como para creer en las banales palabras de seres tan insulsos y pútridos, en vez de seguir a aquellos que me tendieron su mano sin esperar nada a cambio.

Sí, básicamente estoy molesta conmigo misma por ser tan crédula y tomar tan malas decisiones.

Por otro lado, podrían morir hoy mismo todas estas gentes y la verdad es que no podría importarme menos. Culpa, en este entierro, es algo que no tengo, ni siento, ni me arrepiento de no sentir, no esperes de mí que me hinque ante ti buscando un perdón, porque no siento remordimientos más que conmigo misma.

Porque así es la vida, ahogada en gente malvada, lo crean o no, en general la gente es como los delfines... por desgracia yo aún tengo moral... y, sin importar qué tantas más me pasan, me niego a dejarme ahogar.

Y lo más divertido del asunto es que yo soy la que no le debe nada a Dios, jah!

A quién quiera entender que entienda, a quién no: Suerte y hasta nunca...

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