Ahí va, siempre con ese conejo de peluche, no le da pena, sigue caminando, completamente vestida de negro y morado, maquillada y pálida, con el cabello suelto y ese in-despegable conejo de felpa. Siempre es lo mismo, siempre se arrepiente de dejarlo en el ultimo momento, que extraño, de verdad parece quererlo mucho, como todos los viernes llega hasta el parque, busca el árbol más viejo y se acomoda bajo él con su espalda recostada en el tronco, abraza al conejillo y se pone a leer el libro que llevó ese día, le gustan las tardes como está, con la brisa helada y lo suficientemente fuerte como para mover su cabello casi por completo, cuando puede disfrutar del frío y no tienen que esconderse del sol.
Sigue leyendo, termina el capitulo... decide leer otro aún es temprano, la historia es hermosa, está enamorada del protagonista, siempre que piensa en ello intenta contradecirse, pero luego recuerda que este no es como todos los protagonistas, como algunos sí, pero no como todos, es simplemente perfecto a sus ojos, aunque nunca llegue a conocerlo, sigue en su lectura, cada día detesta más a esas malditas protagonistas, ¿por qué todos tienen que estar enamorados de ella? ¿Por qué todo les tiene que salir tan bien?... malditas niñas.
Una hora después ha terminado y sus ojos ya están algo cansados, tal vez por la falta de luz o tal vez porque últimamente simplemente no ha podido dormir bien, se quita el gabán, abraza al conejo y se recuesta mejor contra el árbol, luego toma el gabán y se lo pasa por encima como si fuera una cobija, le encanta estar así, ya a las 6:30 las estrellas se alcanzan a ver, y hoy es luna llena, se ve perfectamente, que bueno que desde hace un par de días no llueve, espera un poco, observa fijamente una de las estrellas, siempre la mira, siempre la busca.
Cierra los ojos para sentir una brisa especialmente suave y fuerte, de esas que son perfectas, acarician su cara y le mueven el cabello lo suficiente, deja que su cabello extrañamente suave le haga cosquillas en el rostro, que sensación tan agradable son las caricias, ¿Cómo se sentirá una de verdad? se pregunta como casi todos los viernes, ya es hora, comienza a divagar, hoy empieza por ahí una caricia, valla que son agradables, la relajan de manera especial, es por ello que le tiene tanto cariño al viento, piensa, porque le hace sentir como si acariciaran su cabeza, y eso siempre desde que ha sido niña le produce un cálido sentimiento de bienestar.
Cuando la brisa termina acerca el peluche a su cara, rosa sus mejillas contra las orejitas del animalito, y es entonces cuando empiezan a caer las lagrimas... todos los viernes es lo mismo, desde hace mucho que son así, llora y sufre por todo lo que pasa, llora las lagrimas que no dejo escapar en todo la semana que acaba de pasar y se traga todas esas falsas sonrisas que debió dar, cada día es más difícil mantener la mentira, se recuerda a sí misma, de verdad, como adora ese conejo, si no fuera por él quien sabe cómo sería.
Recuerda los desplantes, las palabras duras y los chistes crueles, empieza a justificar cada uno de ellos, se auto convence de que tenían razón, se auto reta para quitársela, se concentra en el cielo, y se reitera a sí misma que las cosas nos son como está pensando, que la vida es mucho más bonita, reacciona, se grita mentalmente, a veces se cansa de golpearse a sí misma, le gustaría dormir hasta que todo acabara, sin embargo no deja de ver las cosas.
Recuerda también los días en que se pudo reír, recuerda las bonitas palabras de un par de personas, recuerda un par de cumplidos que ya no le importa si son mentira, recuerda un par de sonrisas que le alegraron un día, y aquel par de palabras que le dio la persona menos esperada, recuerda como muchos no se han alejado y recuerda que todavía existe quien quiere volver a verla, recuerda que hay quien la extraña, y recuerda que algunos no se olvidan jamás de ella.
Si te pones a pensarlo con detenimiento... la vida en realidad es más hermosa de lo que parece, en especial si eres capaz de cavilar cada viernes y comparar tu propia historia, con las que viven los personajes, esas llenas de magia y fantasía... porque cuando te das cuenta, no todo es tan diferente... tal vez yo no tenga un dragón que me acompañe para siempre y tal vez no tenga un supuesto yo que siempre me ayude, pero si de algo estoy segura es que en momentos como estos, debajo del árbol más viejo acompañada por mi único verdadero amigo... la vida no se ve tan desagradable, hasta podría decir que es muy bonita.
Cuando te escapas para pensar este tipo de cosas, y te detienes a cavilar en la historia que te gustaría que fuera tu vida y en la que es... ¿no has sentido lo mismo?... ¿no has notado que de verdad... no todo es tan malo.
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