De qué sirve acallar las palabras que el corazón quiere gritar?
En el limbo de una decisión, por miedo al rechazo, por miedo a lo que los demás podrían pensar
Así están los corazones, en épocas como estás, cuando un capitulo más esta por terminar, cuando miras hacia atrás y ves todo el tiempo que ha pasado, desde que empezó un camino, cuando lo sientes perdido, cuando por azares del destino empiezas a llorar.
Cuando te quieres encerrar en algún lugar oscuro donde nadie te pueda encontrar, sólo para derramar lagrimas dolorosas, lagrimas de miedo por lo que vendrá y de impotencia por no poder hacer las cosas cambiar.
Así es como se supone se sientan los inminente finales, cuando te gusta alguien y sabes que no volverás a verlo y que nunca pudiste decírselo, cuando terminan los exámenes y algo te dice que no te fue bien pero sabes que pudiste lograrlo, cuando se termina el colegio y sabes que no importa cuanto lo nieguen tu y tus amistades se van a perder por la vida, cuando un libro llega a sus ultimas paginas y comienzas a llorar, incluso con un final feliz, cuando la vida de alguien más termina con un suspiro, sin que pudieras decirle adiós ó te quiero.
Cuando miras al frente y todo es oscuro, ó miras atrás y todo es gris, ahí es cuando el corazón comienza a gritar, quiere gritar de dolor, de amor, de odio, de felicidad, quiere gritar lo que hay en él, quiere soltar lo que le hace daño, quiere liberarse de la mente y hacer lo que quiera sin miedo a nada, porque el corazón no teme, la razón si.
La vida sigue, la mayoría de las veces, hasta que al mirar atrás no sientas que lo estás viendo todo, hasta que al mirar al frente no veas una luz blanca y cálida, no habrá acabado aún, y deberás dar el siguiente paso, deberás seguir andando, deberás decidir si dejas que la razón te llene de miedo, ó si le permites gritar al corazón...
A veces es bueno mostrar los sentimientos
No hay comentarios:
Publicar un comentario