Cuando estoy con él me siento tonta, y eso me molesta tanto.
Olvido como hablar, las palabras desaparecen de mi cerebro, las ideas se me nublan, soy incapaz de terminar una frase sin que se pierda una palabra, todo lo que he aprendido se desvanece, sueno ridícula, patética, frívola, banal, incoherente, ilógica… como todo lo que desprecio.
No sé porqué… según entiendo cuando alguien esta en esta situación desea dar buena impresión para obtener algo a cambio, ¿será que yo lo amo tanto que quiero evitar que me note?, ¿a toda costa quiero serle molesta para que jamás se fije en mí?, ¿en verdad soy lo sufrientemente egocéntrica como para creer que él haría algo como eso?
Me observo al espejo, sonrío melancólica, miro al suelo y sacudo la cabeza… no hay motivo para ser tan egocéntrica, ¿por qué siquiera me molesto en preocuparme por algo que no va a pasar?
¿Por qué me comporto de esa forma que tanto odio?, no disfruto sentirme ignorante, no disfruto que él tenga que completar todas mis oraciones porque soy incapaz de recordar las palabras, no soporto que me corrija esos errores tan simples que nunca más cometo, no soporto que me mire con condescendencia cuando es evidente que no tengo ni idea de qué me esta hablando, aunque lo entienda o recuerde en el instante en que nos despedimos.
Detesto sentirme pequeña, inútil e insulsa, ya no sólo soy la bruja fea y malvada de la historia, junto a él me convierto en la torpe que se cae de la escoba y hace los hechizos al revés, me vuelvo la que no tiene opinión y sólo sigue a la mayoría que más le aterre, pierdo mi determinación, pierdo mi personalidad, pierdo mi fuerza, pierdo todo aquello capaz de hacerme valiosa para el mundo.
Lo odio tanto por hacer que me pierda a mí misma sólo con una mirada.
Me siento vulnerable, desprotegida, débil, ignorante, incapaz de nada, triste, frustrada, desdichada, fea, inútil, odiosa, insufrible, molesta inservible… completamente prescindible.
Me odio tanto por permitirme a mí misma caminar lejos de mi razón.
No lo entiendo… no entiendo porqué me siento así, no estoy segura de porqué sucede cada vez que lo veo o me habla, yo que siempre tengo opinión de todo, punto de vista crítico y pienso antes de hablar, dejo de hacerlo, sólo con tenerlo al frente.
Tal vez, es precisamente por eso que me gusta su compañía, porque, incluso aunque junto a él no soy más que otro desperdicio de ser humano, siento que soy lo suficientemente valiosa como para merecer seguir existiendo.
Eso es, por eso lo amo, porque sin importar nada, su sola presencia, sus palabras de aliento, su amabilidad… me hace sentir especial.
Me hace sentir que no existe nadie más en el mundo capaz de interpretar ese papel mejor que yo, que soy la única que puede hacerlo, sin importar cuanto deba rebajarme para llegar a él.
Es tan así, que incluso ahora estoy tatuando mi corazón sincero y mis pensamientos honestos aquí, considerando el permitir que cualquiera se adentre en mis más profundos secretos, en la forma más oculta de mi ser, lo más personal que tengo.
Sin que me altere demasiado… sin que me importe mucho que cualquiera pueda saberlo…
En verdad debo haber perdido un tornillo no hace mucho, y aún así, heme aquí, deseando que la persona indicada lea esto y esté ahí en el momento justo en que la necesite y me ayude, como siempre, a entenderme un poquito a mí misma, aunque ya este parcialmente muy segura de lo que he podido concluir.
1 comentario:
Muy bueno =)
me identifiqué mucho :|
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