Hace un rato, mientras estaba completamente absorta en lo que veía y escuchaba, a lo lejos sentí una voz llamarme. Era mi madre, seguramente necesitaría algún tipo de ayuda, sin embargo, estaba tan profundamente ahogada en lo que captaba mi atención en ese instante que, tan sólo después de un tiempo logré entender lo que escuchaba.
Saliendo un poco de mis pensamientos contesté, bueno, lo intenté, en ese instante me di cuenta de que no lo había hecho, básicamente en ese instante noté que estaba hiperventilando, que no encontraba mi desvanecida voz y que, patéticamente, había estado reteniendo un sollozo desde hacía un buen rato.
Cuando por fin pude contestar, esperaba que fuera un grito, después de todo mi madre se encontraba del otro lado de la casa y yo tenía que hacerme oír, bien, no fue así, mi respuesta fue tan sólo un mísero y a penas audible hilo de voz.
Entonces me di cuenta de que estaba viva.
Recordé porque me gustan tanto los libros, las novelas gráficas, las películas y las series.
Y recordé que, a pesar de mi infinito desdén por las emociones desbordadas y banales que usualmente son expresadas por la gente, los sentimientos y las emociones, sobre todo aquellos verdaderos y de gran intensidad nos permiten recordar que estamos vivos.
Así como siempre tengo presente que pensar es existir (gracias, Descartes), abrí de nuevo los ojos a esa realidad que prefiero mantener oculta en las sombras del rincón más profundo y apartado de mi mente: “Sentir es vivir”.
No me crees?, a mí al principio también me costaba trabajo creerlo, y aún hoy me molesta recordarlo, pero es así, sentir, desde el más profundo y letal de los dolores causado por la perdida y la desesperación, hasta la alegría y la pasión más vibrantes que el amor nos brinda, nos permite tener presente nuestra propia realidad.
Sentir, al fin y al cabo, me hace pensar.
Como leí por allí hace no mucho: “Amamos vivir; no porque estemos acostumbrados a vivir, sino, porque estamos acostumbrados a amar”.
Tienen sentido mis ideas? De hecho, releerlas va a ser doloroso y lo sé, pero viéndolas en este instante, creo que sí.
Sentir es vivir la existencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario